El desplome del Producto Interior Bruto (PIB), la escalada de la deuda pública, un déficit disparado, el colapso del mercado laboral y la destrucción del tejido productivo: los datos de todos estos indicadores asustan a analistas nacionales e internacionales, que han revisado en las últimas semanas a la baja todas sus previsiones económicas para España, que ya es líder en caída económica de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y en desempleo de la Eurozona.
Los indicadores han tumbado la confianza en la recuperación española. El Banco de España, que suele encontrarse entre los más optimistas, revisó a la baja esta semana sus previsiones y prevé que la economía española no recuperará los niveles de actividad previos a la pandemia antes de 2023, según el último informe del organismo.
Con información de El Economista.
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