El ambicioso plan de Perú para rescatar su economía


Danilo Díazgranados.

Y los peruanos no se amilanan ante los efectos que ha dejado la paralización en el sector productivo del país como consecuencia del Covid-19. El presidente de la nación, Martín Vizcarra, anunció recientemente el lanzamiento del Plan de Inversiones Públicas “Arranca Perú”, el cual se plantea la creación de un millón de empleos durante el próximo semestre del presente año.
Este programa es la continuación del plan “Reactiva Perú”, que consiste en el otorgamiento de créditos a las empresas, en condiciones preferenciales, para que estas desarrollen y acometan una serie de proyectos destinados a la generación de las necesarias fuentes de empleo.
El dinero destinado a este proyecto, que contempla desembolsos por la cantidad de 1.850 millones de dólares, será distribuido entre diversos sectores de la economía, de acuerdo con el siguiente orden: transporte y comunicaciones obtendrán recursos por el orden de 1.118 millones de dólares y bajo su responsabilidad estará la creación de 570 mil nuevas fuentes de trabajo.
El área dedicada a la vivienda, la cual espera generar 137.079 puestos de trabajo, recibirá 153 millones. El sector agrícola será favorecido con 269 millones para fomentar 76.555 empleos. Y el plan “Trabaja Perú” recibirá un monto cercano a 199 millones de dólares, para dar trabajo a 226.070 habitantes de esa nación.
Tan solo en Lima se estima que se perdieron unos 2,3 millones de empleos. La crisis ha afectado a todo el sector productivo peruano sin importar el tamaño de la empresa, y con este interesante programa pretenden encender, nuevamente, los motores de la economía, los cuales se habían apagado, tal y como lo ha reseñado el primer mandatario de ese país, como consecuencia de la paralización debido al confinamiento obligado por la pandemia.
Es importante destacar que la actividad económica de Perú registró una caída de 40,49% interanual en abril, lo que se traduce en el peor descenso del PIB en la historia de la nación inca. Tan solo el sector manufacturero se encontró en abril operando a 44% de su capacidad, cifra por demás alarmante para esa nación, que se precia de poseer un tejido industrial de gran productividad.
A principios de este mes, el Banco Mundial había presagiado que Perú sería el país de la región que sufriría el mayor impacto en su economía, proyectando una caída de 12,2% en el PIB. Antes de la crisis originada por la pandemia, los analistas habían pronosticado un crecimiento de 3,2%.
De esta manera, las medidas anunciadas por la administración del presidente Vizcarra se convierten en una importante noticia para los inversionistas, quienes ven con gran expectativa estos anuncios.  La esperanza inunda el ambiente y solo se espera que el caudal de recursos aprobados se convierta en el combustible necesario para echar a andar los motores de la economía.

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